Chihuahua.- Uno de los oficios más demandantes y que, por su naturaleza de atención a emergencias críticas, carece de horarios flexibles o días de asueto, es el de paramédico. Durante este periodo vacacional, quienes se dedicaron a esta labor enfrentaron jornadas extenuantes donde el compromiso con la vida prevaleció sobre el descanso personal.
Los profesionales de la salud en emergencias se caracterizaron por mantener una disponibilidad absoluta, con turnos donde se conoció la hora de entrada pero rara vez la de salida. Esta labor demandó no solo una preparación física rigurosa, sino también una fortaleza psicológica para intervenir en situaciones donde se salvaron vidas, pero donde también se experimentó la pérdida.














